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sábado, 10 de junio de 2017

La Peste: Autor: CAMUS, ALBERT

Comparto esta glosa del libro de Albert Camus: La Peste




La Peste: Autor: CAMUS, ALBERT
Editorial: EDHASA. Año de edición: 2006
Género: Literatura contemporánea

Resumen
Sin duda mucho peso tuvo esta novela en la decisión de conceder a su autor el premio Nobel de Literatura en 1957: cumbre de la narrativa de este siglo, amarga y penetrante alegoría de un mundo al que sólo una catástrofe logra re humanizar. Novela apasionante, de gran densidad y de profunda comprensión del ser humano, se ha convertido en uno de los clásicos más indiscutibles de la literatura francesa de todos los tiempos y en uno de los más leídos. Albert Camus (1913-1960), fue un autor comprometido con los acontecimientos históricos que conmovieron Europa antes y después de la segunda guerra mundial. Periodista combativo, disidente de todas las ortodoxias de su tiempo, polemista incansable, escribió libros tan fundamentales en nuestra cultura como 

"La peste", "El extranjero", y otras.




http://homosacervii.blogspot.pe/2017/06/la-peste-autor-camus-albert.html


 Críticas de los lectores
Quizás el deseo del mensaje existencial se impone sobre el puro ejercicio literario, digno de ser conocido en cualquier caso

Extraordinaria narración que describe el horror y la locura que provoca una terrible epidemia en la ciudad de Orán. La urbe se transforma en un gueto absurdo, caótico y delirante, al que los hombres tendrán que sobreponerse para poder afrontar y tomar las medidas oportunas. Camus hace en ella un estudio perfecto de la conducta humana; dejando al descubierto nuestros valores, nuestras vilezas y nuestras miserias. Un fabuloso cuadro contemporáneo muy dinámico, que te deja apenas sin respiración y sin palabras.

Camus presenta en esta obra a varios protagonistas cuyos enfoques vitales, enfrentados, han de fundirse en un abrazo común para hacer frente al mal de una epidemia. La novela tiene un tono decadente, insuflado por las amarguras de sus personajes, pues ninguno de ellos parece entero y tal vez es ese logro, el reflejar fielmente las dudas que conviven y horadan la conciencia de cada ser humano, el que dota a esta novela de un contenido y profundidad muy significativas. Me encantó su lectura y es un libro y un autor en los que pienso abundar en el futuro.

Quizás es demasiado optimista con el género humano.



  Novela muy redonda y por siempre vigente. Me encantó su inquietante último párrafo

Gran novela, de enorme profundidad. La narración puede parecer fría y desapasionada, yo creo esto es porque es totalmente objetiva, muy honesta, llena de verdad. Se reivindica lo mejor del espíritu humano. Me emociona ver como las personas, ante una catástrofe tan enorme, van pasando paulatinamente de buscar el bien particular a entregarse por el bien común. Se llega a la solidaridad con los semejantes, no a través del corazón y los sentimientos, sino con el cerebro y el razonamiento. No hay héroes aquí, solo hay personas que hacen lo que tienen que hacer porque si no, nadie lo hará. La novela es en definitiva, como tienen que ser los buenos médicos, se puede tomar como un homenaje a los profesionales de la medicina, a gente como el doctor Rieux. Ahora mismo hay mujeres y hombres como él luchando contra el ébola en África. ¿Que queréis que os diga? Estas cosas me devuelven un poco la fe en la raza humana.

Es una de esas novelas que puedes leer hasta terminarla, recordarla luego de unos años, y todavía estar inseguro de si te gustó o no. Quizás esperaba algo más ficticio, un final un poco más "grande", pero aún así hay momentos y personajes que se han quedado en mí, incluso tres años después de terminarla. 

Creo que para todo aquel que se acerque a este libro, debe tener en cuenta que se trata de algo así como una "crónica ficticia en forma de novela", más que de una novela en sí. Teniendo esto en cuenta, es una muy buena lectura.
No es una novela de mis favoritas, personalmente la encontré un poco agresiva por el contenido y la historia en sí, pero definitivamente como objeto literario tiene mucho valor.

Es una novela única. Puede gustarte o no, pero es realmente impactante. Personalmente es mi novela preferida. Albert Camus era un genio. Puro arte.
Es una novela que a parte de tener una buena trama que siempre te engancha, tiene algo que la hace ser mas valorada, es una obra que te hace reflexionar sobre muchos puntos cotidianos, y de suma importancia, y sobretodo te deja muchas enseñanzas. Es lo primero que leo de Camus y definitivamente voy a seguir leyéndolo.

Coincido con Glauka......por momentos,a medida que avanzaba en la novela, perdía un poco el interés, se desinflaba un poquito. No obstante, Camus es Camus.

Es un buen libro, pero esperaba mucho más. Quizá esperaba encontrarme algo parecido a "El extranjero", novela que me produjo una honda impresión. Además, hacia el final se me ha hecho un poco pesado. 
A pesar de esto, la calidad literaria es muy grande y la recomiendo.

La novela abraza la idea de la solidaridad y la capacidad de resistencia humana frente a la tragedia. Esta obra es una alegoría, una reconstrucción de los sentimientos del hombre europeo de la posguerra y de sus miedos.
Lo que sí puedo garantizar es que nadie que lea La Peste quedará inmune a ésta. Un libro esencial

A diferencia de el extranjero Camus nos presente a un personaje sacrificado en una ciudad devastada. Buena obra.

La leí hace tiempo y me pareció muy buena esta obra de Camus ,un clasico de la literatura francesa.

He aquí la obra definitiva en que Camus se nos muestra tan poderoso como aplastante, ajeno a "juegos florales" (de los que era tan poco amigo) y conocedor, como pocos, de la naturaleza humana a la que tiene la sabiduría de no juzgar sino sólo mostrar. Camus disecciona a sus personajes en un ambiente y un lugar determinado (Orán-Epidemia) pero bien podía trasladar sus conclusiones a cualquier otro espacio y circunstancia, porque si hay hombres habrá conflicto y, en ese conflicto del hombre contra sí mismo, el francés encuentra su caldo de cultivo. Una obra básica del existencialismo.

Una gran novela, aunque hacia el final empieza a hacerse un tanto pesada. Aun así, es recomendable leerla.

El pensamiento de Camus:

miércoles, 30 de diciembre de 2015

El pensamiento de Albert Camus: Carlos Fuentes

El pensamiento de Albert Camus





El País: Carlos Fuentes 20 FEB 2010

Los hombres y mujeres de mi generación leímos ávidamente a dos autores franceses: Albert Camus y Jean-Paul Sartre. Contemporáneos entre sí, representaban para muchos de nosotros una modernidad conflictiva.

Acaso Camus era mejor escritor que Sartre, aunque éste nos diese obras como La náusea, Las palabras, los ensayos críticos de Situaciones y el gran estudio sobre Jean Genet, al lado de obras dramáticas que André Malraux consideraba "Teatro de Bulevar" y de libros filosóficos densos.

Camus, en cambio, escribió novelas de estilo diáfano (El extranjero, La peste, La caída), obras de teatro discutibles y ensayos extraordinarios (El mito de Sísifo, El hombre rebelde ) que lo llevaron a separarse de Sartre, pues mientras éste denunció la invasión de Hungría y al estalinismo, propuso un marxismo "particular" adaptado a la realidad de cada país. Camus, en cambio, desarrolló un pensamiento opuesto a toda "teología totalitaria", consciente del absurdo humano y de las formas de la rebelión histórica, conduciendo a una reflexión sobre el terrorismo, de gran actualidad. Sartre y Camus: hermanos en la posguerra, enemigos en la guerra fría. Subrayo que Camus, ante todo, fue un periodista totalmente inmerso en la reconstrucción de los órganos de opinión pública franceses después de la guerra y de la ocupación nazi.


Los peligros del periodismo, según Camus, eran someterse al poder del dinero, mutilar la verdad con pretextos ideológicos: el desprecio al lector formas de la rebelión histórica, conduciendo a una reflexión sobre el terrorismo, de gran actualidad. Sartre y Camus: hermanos en la posguerra, enemigos en la guerra fría.

Subrayo que Camus, ante todo, fue un periodista totalmente inmerso en la reconstrucción de los órganos de opinión pública franceses después de la guerra y de la ocupación nazi.
Como director del diario Combat (digno de su nombre) Camus se negó a admitir que la prensa fuese refugio de "literatos reprimidos, filósofos amargados o profesores arrepentidos".

El periodismo no era exilio: era reino, y en el reino de la prensa, lo efímero es lo que definía la condición humana. Los peligros del periodismo, según Camus, eran someterse al poder del dinero, halagar, vulgarizar, mutilar la verdad con pretextos ideológicos: el desprecio al lector. En cambio, una prensa libre, inteligente y creativa respeta a las personas a las que se dirige y cuando lo hace, es el oficio más hermoso.

Le irritaba que alguien pudiese ser periodista y despreciar el oficio. Claro que ser periodista significa hacerse de enemigos. Mas ¿no es esto inevitable en una sociedad de "la malignidad, la denigración y la mentira sistemáticas"? Camus estaba muy cerca de otro premio Nobel de Literatura, François Mauriac, cuando éste declaraba que el periodismo "es el único género al que le conviene la expresión de literatura comprometida". Y añadía Mauriac que él no separaba el valor literario del valor del compromiso.

Para Camus, periodismo era cultura y lo que degrada a la cultura conduce a la servidumbre. Señalo lo anterior para llegar al tema que obsesionó a Camus y que hoy está en el centro de la preocupación política nacional e internacional: el terror. Aplicado a la política a partir de la Revolución Francesa entre 1793 y 1794, el terror fue visto por Camus como un correlato de la historia.

El hombre no nació para la historia, explicó Albert Camus, pero la historia nos impone deberes a los que no podemos negarnos. Uno de ellos es oponernos a quienes creen que poseen, absolutamente, la razón —los dogmáticos—y tratan de imponerla en nombre de la verdad. Pero la verdad, se pregunta Camus, ¿no es "misteriosa, huidiza y debe ser siempre reconquistada"? El pensamiento totalitario dice que no. La verdad ya existe y yo —Iglesia, Estado, empresa, partido— ya la poseo. ¿Y quienes la sufren?


Camus toma partido no al servicio de quienes hacen la historia, sino a favor de quienes la sufren. El terrorismo es una forma extrema de dar la muerte y justificarla, conduciendo a las bodas sangrientas del terror y la represión. En nombre de la razón, el terrorismo abdica de la razón, pone la fuerza al servicio del mal hecho a los demás y representa una energía desviada y cruel.

El terrorismo mutila a quien comete el acto y también al que lo sufre. Y Camus no obvia la verdad. Puede haber un terrorismo individual, pero también un terrorismo ideológico y religioso y un terrorismo de Estado. Que cada cual se ponga el saco que le convenga.

Hay una tensión permanente, nos advierte Camus, entre lo inevitable y lo injustificable. Es posible que el fin justifique los medios, ¿pero quién justifica el fin mismo? Esta gran cuestión política no la resuelve Camus. La plantea. Lo hace, claro, a partir de su condición de escritor-periodista, ensayista, novelista, autor dramático. Capturado —como todos— entre la voluntad de ser moral y todo lo que le impide serlo. Entre las ganas de ser dichoso y la imposibilidad de acceder a una dicha plena.

Camus recibió el Premio Nobel de Literatura en 1957, a los 44 años, como si Estocolmo previese, apresurada, la breve vida del escritor. Porque su distancia de lo que entonces pasaba por ortodoxia (de derecha o de izquierda) le valió toda suerte de epítetos. Boy scout, moral de la Cruz Roja, escritor edificante, santo sin Dios, experto en coartadas, traficante de amigo, ahora enemigo, Sartre: "Camus escribe demasiado bien".

 

Camus respondería que no se gana la justicia condenando a varias generaciones a la injusticia. Que existen la belleza y los humillados: ¿cómo serle fiel a ambos? Que más vale no agradar que doblegarse para quedar bien. Que la fama es un entierro prematuro porque niega el futuro y el derecho que todos tenemos de cambiar. Que no importa el tiempo que nos conceda la vida, sino cómo empleamos el tiempo. Y que no nos podemos separar de la historia, pero la podemos enfrentar críticamente. Muy discutida fue la posición de Camus respecto a su patria natal, Argelia.

El autor se ganó severos ataques por recordar que Argelia no era sólo musulmana, que no debía ceder ante los fanáticos y que al cabo era necesario vivir juntos y en paz o morir juntos y en guerra, acentuando la soledad de argelinos y franceses, así como la desgracia de ambos.

Superada por la historia tal disyuntiva, cabría hoy hacer la misma pregunta a israelíes y palestinos, pues la oportunidad de convivir, entender y abandonar el odio y la violencia son opciones constantes de la historia y la historia, nos recordó Albert Camus, es la tensión entre lo inevitable y lo insustituible.

http://elpais.com/diario/2010/02/20/babelia/1266628354_850215.html


Biographie d'Albert Camus (1913-1960)

 

Publie :http://www.alalettre.com/camus-bio.php

1913- 1932     Une enfance pauvre

Albert Camus naît à Mondovi (Algérie) le 7 Novembre 1913. Il est le second enfant de Lucien Camus, ouvrier agricole et de Catherine Sintes, une jeune servante d'origine espagnole qui ne sait pas écrire et qui s'exprime difficilement. Lucien Camus est mobilisé pendant la première guerre mondiale et meurt lors de la Bataille de la Marne. Le jeune Albert ne connaîtra pas son père. Sa mère s'installe alors dans un des quartiers pauvres d'Alger, Belcourt. Grâce à l'aide de l'un de ses instituteurs, M. Germain, Albert Camus obtient une bourse et peut ainsi poursuivre ses études au lycée Bugeaud d'Alger. Il y découvre à la fois les joies du football (il devient le gardien de but du lycée) et de la philosophie, grâce à son professeur Jean Grenier. Il est alors atteint de la tuberculose, une maladie qui plus tard, l'empêchera de passer son agrégation de philosophie.

1932-1944    Le militant et le résistant

Il obtient son bac en 1932 et commence des études de philosophie. Cette année-là il publie ses premiers articles dans une revue étudiante. Il épouse en 1934, Simone Hié et doit exercer divers petits boulots pour financer ses études et subvenir aux besoins du couple. En 1935, il adhère au parti communiste, parti qu'il quittera en 1937. En 1936, alors qu'il est diplômé d'Etudes Supérieures de philosophie, il fonde le Théâtre du Travail et il écrit avec 3 amis Révolte dans les Asturies, une pièce qui sera interdite. Il joue et adapte de nombreuses pièces : Le temps du mépris d'André Malraux, Les Bas-Fonds de Gorki, Les frères Karamazov de Dostoïevski. En 1938, il devient journaliste à Alger-Républicain où il est notamment chargé de rendre compte des procès politiques algériens.





La situation internationale se tend . Alger-Républicain cesse sa parution et Albert Camus part pour Paris où il est engagé à Paris-Soir. C'est le divorce d'avec Simone Hié, et il épouse Francine Faure.
En 1942 il milite dans un mouvement de résistance et publie des articles dans Combats qui deviendra un journal à la libération. Cette année-là il publie l'Etranger et le Mythe de Sisyphe chez Gallimard .

Ces deux livres enflamment les jeunes lecteurs et valent à Albert Camus d'accéder, dès cette année-là, à la notoriété.

En 1944 il fait la rencontre de Jean-Paul Sartre. Ce dernier souhaiterait qu'il mette en scène sa pièce Huis Clos. C'est l'époque où les deux philosophes entretiennent des rapports amicaux : "l'admirable conjonction d'une personne et d'une œuvre" écrit Sartre de Camus. Leurs relations vont pourtant s'envenimer jusqu'au point de non retour.

1945-1957    Le témoin engagé

En 1945, c'est la création de Caligula, qui révélera Gérard Philippe. Deux ans après, il publie La Peste qui connaît un immense succès. C'est cette année-là qu'il quitte le journal Combat. 

En 1951, publication de l'Homme Révolté qui vaut à Camus à la fois les foudres des surréalistes et des existentialistes. Des surréalistes tout d'abord : André Breton est furieux des propos de Camus sur Lautréamont et Rimbaud. Les existentialistes se déchaînent quant à eux, en publiant un article très critique dans Les temps Modernes, revue dont le directeur n'est autre que Jean-Paul Sartre. L'année suivante ce sera la rupture définitive entre Camus et Sartre.

Albert Camus subit alors avec une grande douleur la situation algérienne. Il prend position, dans l'Express, au travers de plusieurs articles où il montre qu'il vit ce drame comme un "malheur personnel". Il ira même à Alger pour y lancer un appel à la réconciliation. En vain.

En 1956, il publie La Chute ; une œuvre qui dérange et déroute par son cynisme et son pessimisme.

1957-1960    Le Nobel, la mort

Albert Camus obtient le prix Nobel en octobre 1957 " pour l'ensemble d'une œuvre qui met en lumière, avec un sérieux pénétrant les problèmes qui se posent de nos jours à la conscience des hommes". Il a alors 44 ans et est le neuvième français à l'obtenir. Il dédie quant à lui son discours à Louis germain, l'instituteur qui en CM2 lui a permis de poursuivre ses études. Il est félicité par ses pairs, notamment Roger Martin du Gard, François Mauriac, William Faulkner. Lui pourtant regrette : il aurait souhaité que cette distinction revienne à André Malraux, son aîné, qu'il considère aussi comme un maître. 3 ans après, le 4 janvier 1960, il se tue dans un accident de voiture. Le destin.

Alors qu'il avait prévu de se rendre à Paris par le train, Michel Gallimard lui propose de profiter de sa voiture. Près de Sens, pour une raison indéterminée, le chauffeur perd le contrôle du véhicule. Albert Camus meurt sur le coup. On retrouve dans la voiture le manuscrit inachevé du Premier Homme. Dans l'une de ses poches, il y avait également un billet de chemin de fer.

Albert Camus - Biographical

 

Albert Camus (1913-1960) was a representative of non-metropolitan French literature. His origin in Algeria and his experiences there in the thirties were dominating influences in his thought and work. Of semi-proletarian parents, early attached to intellectual circles of strongly revolutionary tendencies, with a deep interest in philosophy (only chance prevented him from pursuing a university career in that field), he came to France at the age of twenty-five. The man and the times met: Camus joined the resistance movement during the occupation and after the liberation was a columnist for the newspaper Combat. But his journalistic activities had been chiefly a response to the demands of the time; in 1947 Camus retired from political journalism and, besides writing his fiction and essays, was very active in the theatre as producer and playwright (e.g., Caligula, 1944). He also adapted plays by Calderon, Lope de Vega, Dino Buzzati, and Faulkner's Requiem for a Nun. His love for the theatre may be traced back to his membership in L'Equipe, an Algerian theatre group, whose "collective creation" Révolte dans les Asturies (1934) was banned for political reasons.

The essay Le Mythe de Sisyphe (The Myth of Sisyphus), 1942, expounds Camus's notion of the absurd and of its acceptance with "the total absence of hope, which has nothing to do with despair, a continual refusal, which must not be confused with renouncement - and a conscious dissatisfaction". Meursault, central character of L'Étranger (The Stranger), 1942, illustrates much of this essay: man as the nauseated victim of the absurd orthodoxy of habit, later - when the young killer faces execution - tempted by despair, hope, and salvation. Dr. Rieux of La Peste (The Plague), 1947, who tirelessly attends the plague-stricken citizens of Oran, enacts the revolt against a world of the absurd and of injustice, and confirms Camus's words: "We refuse to despair of mankind. Without having the unreasonable ambition to save men, we still want to serve them". Other well-known works of Camus are La Chute (The Fall), 1956, and L'Exil et le royaume (Exile and the Kingdom), 1957. His austere search for moral order found its aesthetic correlative in the classicism of his art. He was a stylist of great purity and intense concentration and rationality.

From Nobel Lectures, Literature 1901-1967, Editor Horst Frenz, Elsevier Publishing Company, Amsterdam, 1969

This autobiography/biography was written at the time of the award and first published in the book series Les Prix Nobel. It was later edited and republished in Nobel Lectures. To cite this document, always state the source as shown above.
Albert Camus died on January 4, 1960.