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viernes, 19 de julio de 2013

SECTARISMO, patología social de graves consecuencias.

Sectarismo




“La filosofía como tal no es sino genuina consciencia de los problemas” y “el filósofo deja de ser filósofo en el momento en que la certeza subjetiva de una solución pasa a ser más fuerte que su conciencia del carácter problemático de tal solución. En ese preciso instante nace el sectario”.
                                                                                                                       
                                                                                                                       Leo Strauss, De la tiranía
sectario,ria
adj. Que profesa en una secta y sigue sus directrices.
   
Se aplica a la persona que defiende y sigue con fanatismo una idea o doctrina, sin admitir crítica alguna sobre la misma. Se aplica a la persona que pertenece a una secta.

El sectarismo es la intolerancia, discriminación u odio que surgen de dar importancia a las diferencias percibidas entre diferentes grupos sociales, políticos o religiosos, o entre las subdivisiones dentro de un grupo, como las diferentes manifestaciones de una misma religión o las facciones de un movimiento político.

Las bases ideológicas de las actitudes y comportamientos sectarios son extraordinariamente variados. Los miembros de un grupo religioso o político pueden creer que su propia salvación, o el éxito de sus objetivos particulares, requiere la búsqueda agresiva de la conversión de otros grupos, o los partidarios de una facción determinada pueden creer que para lograr sus proyectos políticos o religiosos los opositores deben ser purgados.

En ocasiones un grupo que está bajo presión económica o política ataca a los miembros de otro grupo que considera responsable de su propia decadencia. Sectarismo podría definir también la "ortodoxia" más rígida, la creencia de un grupo u organización que expulsa o excomulga a aquellos que no son compatibles con sus definiciones políticas o religiosas "ortodoxas". En otras ocasiones, el sectarismo puede ser la expresión de ambiciones nacionalistas o culturales de un grupo.

La expresión "conflicto sectario" generalmente se refiere a los conflictos violentos entre diferentes religiones o facciones políticas, tales como los conflictos entre católicos y protestantes en Irlanda del Norte  (link 1)(las divisiones de clase pueden desempeñar también un papel importante). También puede referirse en general a la disparidad filosófica o política entre diferentes escuelas de pensamiento, como la existente entre chiítas y sunitas. (link 2)

Las sectas suelen creer que los que están dentro de sus límites son los únicos que sufren el mundo y comprenden lo que pasa. Esto de ningún modo es así.

La actitud sectaria suele volverse en contra. Las energías cercadas y limitadas por el sectarismo, terminan dañando las fibras internas que no encuentra más salida que la constante autolesión. Se termina odiando todo aquello que ha tenido la capacidad de desarrollarse “extra muros”. Es un problema de actitud psicológica.

En un grupo sectario, el líder es triunfante. Concentra todo el liderazgo de forma absoluta y nada transparente. Nadie puede acceder al círculo de toma de decisiones, no rinde cuentan reales a nadie. A veces no es un líder personal, sino un grupo de directores. Puede ser que tengan un voto de secreto (lo llamarán "confidencialidad" o "discreción").

Cuando un grupo es sectario, considera que los de "fuera" son y están corrompidos, o son directamente el enemigo. En el pensamiento sectario, no vale la pena tender puentes con los demás, pensar que se puede aprender algo de ellos, que es bueno tratar con ellos y hacer cosas juntos.

En esta actitusd sectaria se suele decir que hay que mantener a "los de fuera" a distancia de los nuestros, para que no "nos debiliten", o contaminen, o "distraigan a nuestra gente". Además, si los demás nos critican es porque nuestro grupo es el único verdaderamente bueno. Los de "fuera" nos envidian, o les molesta nuestra excelencia.
Implicancias

Lo sectario supone separación, división, discriminación. Lo sectario se refiere a la exclusividad y a la exclusión que genera un punto de vista en quienes lo sostienen, siguen, promueven y defienden. En este sentido, las sectas son organizaciones exclusivas y excluyentes, separadas y divisorias, basadas en puntos de vista que discriminan a los que no adhieren a ellos. Las sectas suponen seguidores de ciertos contenidos conceptuales y normativos y la tendencia de estos seguidores a sectorizarse y distinguirse frente a los demás.

El pensamiento sectario lleva a que las organizaciones, de la índole que sean, se transformen en sectas. El punto de vista sostenido por las sectas siempre es arbitrario y acarrea división y conflicto. Las sectas están así al servicio del pensamiento sectario y éste responde a inquietudes que buscan satisfacerse con él y que finalmente dividen y confrontan.

El sectarismo me produce tensión desagradable y es despreciable. Consume energía que podría utilizarse mejor. Ocurre que encuentro cada día más la presencia de este espiritu sectario en todos los ambitos, especialmente en los individuos y en la vida ciudadana cotidiana.

Considero que estamos frente a un grave problema psicológico que ya se esta transformando en una patología social de graves consecuencias.

Usualmente el sectario tiene los siguientes razgos.

Afirman tener la verdad absoluta que sólo ellos conocen.
Inventan su propia historia, la cual sólo puede ser verificada por su palabra y por fe ciega hacia su persona.
Llegan a creer sus propias mentiras.
Pretenden haber sido iluminados por algo absoluto que no admite discusión, duda o prueba, excepto su palabra.
Actúan por “órdenes” de una entidad superior que sólo él conoce. Él sólo trasmite las órdenes.
Respetan y admiran al poderoso, pero desprecian y humillan al débil o humilde.
Sus relaciones se fundamentan en el paradigma sumisión/dominación, no en la solidaridad y el respeto hacia el otro.
No permiten la desobediencia.
Todos ellos presentan rasgos psicopatológicos más o menos acusados; rasgos que cabalgan hacia el delirio paranoide
Su personalidad es inhibitoria y su carácter es de tipo autoritario.
Tienen tendencias impulsivas sadomasoquistas que utilizan imponiendo a sus seguidores pruebas cada vez más duras, alegando que, a través de ellas, obtendrán la perfección.

Link 1

Link 2

jueves, 18 de julio de 2013

LA PREPOTENCIA, cualidad común hoy día.




Se refiere al abuso u al alarde de poder. Denota al Poder o influencia muy grande o superior al de otros. La Prepotencia es un concepto que tiene su origen etimológico en la praepotentĭa, de la lengua latina. Se trata de la característica de una persona que impone su poder o su autoridad sobre otros sujetos para sacar un provecho o para ostentarlo.

La 'prepotencia' se traduce como el 'abuso de poder que alguien tiene y que, en virtud del mismo, puede dañar intencionalmente a los demás en diversos grados, normalmente sin recibir en lo inmediato ninguna forma de “pena” por las consecuencias de los actos cometidos. Esto puede ocurrir en cualquier ámbito, desde el político hasta el doméstico.

El sujeto prepotente no tiene capacidad para la autocrítica, porque se a quedado en un momento primitivo de su desarrollo psíquico.  Necesita quedar por encima y demostrar su poder. Se cree infalible. No se conoce bien a si mismo. Tiene un “yo” débil y acaba proyectando todo lo que considera malo sobre los demás. No acepta la responsabilidad de sus errores porque se siente culpable de no llegar a de ser perfecto. Todo sentimiento de culpa hace bajar su autoestima. Se asusta de las diferencias y tiene rasgos misóginos, racistas y dictatoriales.

La prepotencia es algo propio de ignorantes, que se sienten menos y tratan de aparentar más. Ser prepotente no da dignidad y resta humanidad. La arrogancia y el engreimiento no transforman a nadie en mejor persona, por el contrario, ponen al descubierto todas sus debilidades.

Poder y prepotencia



Para ARANGUREN el poder puede convertirse en prepotencia:

- cuando afecta a valores vitales,
- cuando suprime la libertad personal o afecta también a vigencias sociales.

Incluso estas vigencias sociales, se pueden transformar por una exageración del poder en prepotencia:

- cuando el Estado invade competencias que no le corresponden y además el poder puede llegar a manipular a la sociedad o manipular a esas vigencias sociales, no solamente a través de una acción determinada, sino también a través del silencio, del ocultamiento de parte de la realidad o incluso cuando el Estado pretende dejar de hablar sobre un asunto determinado.

- puede también utilizar a los medios de comunicación favoreciendo a unos grupos sociales y perjudicando a otros y mucho más grave cuando se trate del ejercicio de la democracia en unas elecciones.

El derecho como moralización del poder:

Una de las funciones principales del derecho debe consistir en la moralización del poder. (Es la función esencial).

El Estado de Derecho es la gran creación moderna, el problema está en conseguir que el Estado de derecho sea real en la práctica. Ni siquiera en Inglaterra donde Mostesquieu vio la separación de poderes, se da una autentica separación.

El actual sistema democrático de partidos, se ha convertido en un poderoso medio de organización. La relación entre el gobierno y el partido que le apoya se ha convertido en una mera cuestión interna del partido. Se corre el riesgo de que exista una concentración de poder.

La autentica separación de poderes se tiene que dar entre el partido en el poder y el partido de la oposición (o entre el poder de hoy y el de mañana)

Lo que debe caracterizar el sistema democrático actual es el reconocimiento de la existencia de la oposición y esta cuestión se plantea como un deber de ética política.

Sociedad vital:

La mejor garantía contra la prepotencia es la existencia de una sociedad vital. Un sistema democrático se debe fundamentar en el reconocimiento de las ASOCIACIONES INTERMEDIAS que representan el pluralismo social y al mismo tiempo garantizan la libertad y la igualdad.

Asociaciones:
La prepotencia suele asociarse a la soberbia, a la arrogancia y a la vanidad.  El sujeto prepotente tiene una excesiva valoración de sí mismo, sintiéndose superior a los demás. Por eso no duda en tratar de imponerse por la fuerza (ya sea física o simbólica), convencido de que el resto de la gente debe someterse a su voluntad.

La soberbia consiste en concederse más meritos de los que uno tiene. Es la trampa del amor propio: estimarse muy por encima de lo que uno vale. Es falta de humildad y por tanto, de lucidez. La soberbia es la pasión desenfrenada sobre sí mismo. Apetito desordenado de la propia persona que descansa sobre la hipertrofia de la propia excelencia. Es fuente y origen de muchos males de la conducta y es ante todo una actitud que consiste en adorarse a sí mismo: sus notas mas características son prepotencia, presunción, jactancia, vanagloria, estar por encima de todos lo que le rodean. La inteligencia hace un juicio deformado de sí en positivo, que arrastra a sentirse el centro de todo, un entusiasmo que es idolatría personal.

Para Nietzsche la soberbia es una virtud elevada, propia de hombres superiores, la cual conduce a una honestidad absoluta consigo mismo (lo cual hace imposible cualquier trampa o acto deshonesto), valentía y superación constante siempre buscando estar por encima de los demás y no ocultarlo ante nadie en aquello y en todo.

La palabra vanidad procede del latín vanitas,-tatis, que significa falto de sustancia, hueco, sin solidez. Corresponde a individuos cuyo interior está vacío, en donde solo hay apariencia. Mientras la soberbia es concéntrica, la vanidad es excéntrica. La primera tiene su centro de gravedad dentro, en los territorios más profundos de la arqueología íntima. La segunda es más periférica, se instala en los aledaños de la ciudadela exterior.

La soberbia es subterránea. La vanidad sale a luz en el comportamiento. En la soberbia uno tiene una enfermedad en el modo de estimarse uno a sí mismo, en una pasión que tiene sus raíces en los sótanos de la personalidad en donde brota el error por exceso de autonivel. En la vanidad la estimación exagerada procede de fuera y se acrecienta del elogio, la adulación, el halago, la actitud  mas o menos afectada y obsequiosa que lleva a dilatar alguna faceta externa y que de verdad tiene un fondo falso, porque no contempla mas que un segmento de la conducta.

En la soberbia y en la vanidad hay una sublevación del amor propio: que pide un reconocimiento general. La primera es más grave, porque se suele añadir la dificultad para descubrir los defectos personales en su justa medida y apreciar las cosas positivas que hay en los demás, al permanecer encerrado en su geografía ampulosa.

Se pueden distinguir dos modalidades clínicas de la soberbia, entre las cuales cabe un espectro intermedio de formas soberbias. Una es la soberbia manifiesta que es notarial y que se la registra a borbotones, con una claridad absoluta, lo cual suele ser poco frecuente. Ahí petulancia y presunción.

La otra es la soberbia enmascarada, que es la mas habitual y que se camufla a soto voce por los entresijos de la forma de ser y que es mas propia de las personas inteligentes y teniendo un sentido amplio y desparramado que asoma, se esconde, salta y bulle y revolotea por su mundo a personal.

¿Cuáles son estos síntomas? Voy a resumirlos esquemáticamente:
 Aire de suficiencia que refleja un bastarse a si mismo y no necesitar de nadie. Engreimiento que esculpe y hace hierático el gesto y lleva al hábito altanero.

Tiene su génesis de una zona profunda e íntima donde se elabora ese sentimiento valorativo de  superioridad. Las manifestaciones mas relevantes son: susceptibilidad casi enfermiza para cualquier crítica con un cierto fundamento; gran dificultad para pasar desapercibido; tendencia a hablar siempre de si mismo, si este no es el tema central de conversación, enseguida decae su interés en la participación y el dialogo con los demás; desprecio olímpico hacia cualquier persona que aflore en su cercanía y de la que se pueda oír alguna alabanza.

Consultar la visión de A.H Maslow de la naturaleza humana. 
Consultar La jerarquía de necesidades de Maslow